El coworking, la respuesta a las necesidades de la era de la información

2 marzo, 2018
El coworking, la respuesta a las necesidades de la era de la información

Miles de profesionales del sector de internet y trabajadores autónomos de diferentes perfiles trabajan a diario en un centro de trabajo compartido o coworking, habiendo hoy en todo el país, más de 500 negocios, lo que ha hecho que muchas personas se planteen la apertura de una instalación como esta, al advertirla como una buena oportunidad para invertir en una actividad que, al menos en principio, parece segura y en constante crecimiento.

BCNDOC, en Barcelona disponen de puestos de trabajo coworking listos para entrar a trabajar hoy mismo, enfocado a delegaciones de empresa, profesionales autónomos, startups,  pymes, freelance, entre otros. Cuenta con unas modernas instalaciones en una de las zonas de más prestigio de la ciudad condal totalmente equipadas y muy profesionales, para recibir a los clientes, socios y/o colaboradores y brindar una buena imagen.

¿Qué te ofrece BCNDOC?

  • Entre sus principales servicios se encuentran los siguientes:
  • Domiciliación fiscal y comercial, dirección de negocios o delegación comercial
  • Conexión a internet por fibra óptica
  • Acceso a todos los servicios del centro: coffee corner, zona de reprografía y horas de sala de reuniones.
  • Mantenimiento y limpieza diaria
  • Ingreso en las instalaciones las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
  • Gestión del fax, correspondencia y mensajería
  • Atención personalizada de visitas con sala de espera

¿Qué significa exactamente eso de coworking?

Pues bien, es un espacio de oficinas compartidas en la que se reúnen trabajadores freelance y autónomos, para trabajar y compartir conocimientos, y crear, así, nuevas oportunidades de negocio y crecer tanto a nivel personal como profesional.

¿Cuál es el perfil del o de la coworker?

Por norma general, se trata de profesionales que solo necesitan para trabajar un ordenador, un teléfono móvil, y una conexión a internet, como los  programadores, diseñadores, gestores de comunidades online, periodistas y redactores, comerciales, consultores, etc…

Esta modalidad de trabajo no difiere en absoluto de un trabajo convencional, salvo por la circunstancia de que en estos centros de coworking, la gente no compite, sino que comparte, y permite crear una red de comunicación con otros usuarios y usuarios y aprovechar ese flujo de información para aumentar las posibilidades de empleo.

Mucho más que un centro de trabajo

Internet ha permitido ahorrar tiempo y dinero a las empresas y ahora, con un ordenador, una sola persona, puede hacer el trabajo de muchos. La parte negativa es que cada vez hay menos demanda de profesionales, el número de empleados es más reducido que años atrás, y gran parte del trabajo se encomienda a personas ajenas a la organización. La parte positiva es que internet también permite que una sola persona pueda ser la única trabajadora de una gran multinacional, e incluso llegar a competir con las compañías más grandes. En estos casos, la colaboración con otros profesionales es fundamental.

Y así nace el coworking, para dar la oportunidad a estas nuevas generaciones de autónom@s y freelance de trabajar en un espacio en el que poder compartir y aprovechar los conocimientos de los otros usuari@s para su propio negocio. Porque el coworking va más allá de ser un centro de trabajo en el que se facilita el uso de unas instalaciones por un determinada cantida de dinero al mes. No, es mucho más, si solo fuera eso no tendría demasiado sentido. En las bibliotecas hay internet y ordenadores de uso libre, y en centros culturales y en los campus universitarios, etc… y sin necesidad de pagar. La esencia del coworking es la colaboración.

Esta nueva forma de trabajar permite alcanzar el éxito en poco tiempo, ya que al compartir el espacio con diferentes profesionales, las colaboraciones y asociaciones se suceden. La acción conjunta de varios perfiles al realizar una función, genera un rendimiento mayor que si la misma función se realiza de manera individual. Este efecto extra nunca lo hubieran conseguido trabajando por separado y es lo que se conoce con el nombre de sinergia.

Aristóteles (filósofo griego 384-322 a.c) padre de la biología y de la lógica, ya habría afirmado en su Metafísica, que el todo es mayor que la suma de sus partes, y con esto trataba de explicar que, cuando diferentes elementos de un sistema se combinan, cuando actúan de manera organizada, el resultado es superior a la suma de los resultados de cada elemento por separado. Esto significa que la realidad ha de entenderse de la misma forma, no de manera aislada, sino en totalidad, de forma que cada proceso, cada cosa particular, puede ser fácilmente observable (holismo).