España es un estado de grandes emprendedores. Empresarios que han ido poco a poco construyendo grandes imperios hasta convertirse en personas muy influyentes en la economía global y, por supuesto, en la de nuestro país. Ellos son gente humilde que, en lugar de buscar una oposición para tener un trabajo fijo toda la vida o buscar un contrato que les permitiese tener un salario con el que poder vivir cómodamente, decidieron arriesgar y emprender. Si bien es cierto que hay ocasiones en las que este esfuerzo que supone el emprendimiento sale mal, en otras, pueden llegar a crearse grandes compañías que nos ofrecerán unas oportunidades y unos niveles de vida que nunca nos imaginaríamos.
Seguir Leyendo...