Juguetes tradicionales vs los juguetes tecnológicos

7 noviembre, 2022
Juguetes tradicionales vs los juguetes tecnológicos

Con la llegada de la tecnología, la mayoría de las industrias se han transformado y se ha cambiado el mundo como lo conocíamos, dando paso a la optimización y digitalización de miles de servicios, productos y tareas. Por ejemplo, están los juguetes 2.0 que tan famosos son hoy en día y que al aparecer han llegado a transformar los juegos de siempre en experiencias digitalizadas.

Ahora, los niños pasan las horas frente a sus consolas de video, los juegos de los ordenadores y ha cambiado las pelotas por robots y droides para jugar en el parque. Así, la pregunta que se hacen todos los padres es: ¿será bueno cambiar los juegos tradicionales por los nuevos dispositivos tecnológicos? En este artículo intentaremos esclarecer el tema.

Tradición vs Tecnología

Lo primero que dicen los expertos sobre el tema es que la tecnología no debe ser evitada. No es bueno mostrarnos reacios ante los avances tecnológicos y debemos aprender a avanzar con el cambio. No obstante, lo que recomiendan es no abusar de ello.

Es decir, la tecnología debe ser bienvenida, pero no por ello debe reemplazar al juego tradicional, especialmente en la infancia. Esto porque una de las características de los juegos tecnológicos es que nos permiten evadir la realidad, por lo que de sumirnos por completo en ellos y perder el contacto con las demás actividades harán que perdamos noción de como es el mundo allá afuera y lo que este nos ofrece.

Además, el juguete tecnológico proporciona unos estímulos y premios tan inmediatos que van a dificultar en un futuro el desarrollo de tareas que impliquen un esfuerzo adicional por su parte. Recordemos que los niños aprenden jugando y que las habilidades emocionales que aprenden durante sus sesiones de juego serán las que después utilicen para enfrentarse a las diferentes situaciones de la vida.

Otro de los aspectos que también destaca por los que se debe jugar con el juguete convencional es porque el nivel de empatía y conexión que se tiene con un peluche o una muñeca no es el mismo que el que se tiene con un robot, o juguete digital, por lo que permiten que los niños aprendan a crear emociones de apego sanas y a desarrollar sus habilidades sociales.

Incluso, Diversal, expertos en muñecas, nos cuenta que  los juguetes no digitales, como lo son justamente las muñecas, ayudan a desarrollar las habilidades de comunicación del niño de una forma que las opciones digitales no pueden. Así, todo esto es fundamental para fomentar las relaciones sociales, el poder de compartir momentos y emociones en familia, se trata de un proceso de socialización completo para el niño.

Igualmente, el desarrollo de la creatividad es importante y se logra más con esos juguetes analógicos que obligan que el niño use su propia imaginación para crear escenarios, situaciones, personajes y el desarrollo de sus propias historias, a diferencia de los videojuegos en donde todo viene ya creado y solo somos receptores de la historia de alguien más.

No obstante, y como se dijo al principio, no se puede renunciar a la tecnología, tenemos que entender el maravilloso mundo de opciones que les ofrece a los niños un  simple móvil inteligente con la batería cargada. Horas de horas de navegación, juegos y muchas otras experiencias emocionantes.

Cambio de juegos

Otro punto que hay que evaluar cuando hablamos de juguetes convencionales y tecnológicos, es que esta nueva generación digital ha desarrollado un periodo muy corto de atención hacia sus juegos y actividades, por lo que los juegos y nuevos juguetes pasan de moda muy rápido para ellos, lo que obliga a los padres a estar en la constante búsqueda de nuevas distracciones.

De hecho, según un estudio en materia el 52% de las niñas y niños españoles destinan solo entre uno y siete días de atención a los juguetes nuevos.

Además de esto la forma en la que se ven los juguetes también se ha transformado. Mientras antes los juguetes solían ser atractivos y divertidos, pensados para el disfrute del niño en sus horas de ocio; hoy en día la selección de un juguete es una decisión muy cuidada en la que interviene el análisis de variedad e factores.

Las familias buscan que los juguetes de sus hijos e hijas sean educativos y fomenten su creatividad e imaginación. Pero, que también sean seguros, divertidos, educativos, creativos, sociables y deportivos. Mientras que, los niños, lo que quieren es que sus juguetes sean lo último en tecnología, atractivos y que estén relacionados con los programas y personajes que ven en la televisión.

¿De qué se pierden los niños cuando están frente a la pantalla de la televisión?

Una de las características que tienen este tipo de juguetes digitales es que sitúan al niño en una posición totalmente pasiva y sedentaria frente a la televisión por horas y si los dejamos, hasta por días.

Así, el niño se pierde de actividad física, salir a la naturaleza, conectar con otros niños en juegos en grupo y más alegres, que impliquen el desarrollo psicomotor y el social y emocional del pequeño y que les permita dar rienda suelta a su creatividad.

Esto se puede ver en los comportamientos de los niños que suelen pasar mucho tiempo delante de los videojuegos y que tienden a ser tímidos y más pasivos, en contra de los niños que no han abandonado por el completo el juego tradicional y se muestran más activos, felices y curiosos.

Así, lo más recomendable es que no se deje nunca al niño a merced de la tecnología y se le invite a crear un equilibrio entre esta y los juegos tradicionales. De lo contrario se corre con el riesgo de, a la larga, desarrollar cierta conductas como:

  • No interactúan con la familia, o lo hacen mucho menos.
  • No conocen a otras personas, otros niños y mayores para jugar y charlar y establecer sus primeros lazos afectivos fuera del núcleo familiar.
  • No hablan. Al haber perdido el contacto con otros niños y no involucrarse en juegos que requieran de la comunicación, se olvidan de desarrollar esta habilidad y dejan de hablar, volviéndose más tímidos, reservados e introvertidos.
  • No se mueven del asiento. El sedentarismo es el peor enemigo de la salud en cualquier etapa de nuestra vida. Pero, es preocupante que un niño aprenda a llevar una vida así desde sus primeros años ya que tenderá a repetir esta rutina durante toda su vida, siendo cada vez más difícil cambiarla. Los niños necesitan del juego físico y el deporte para su desarrollo adecuado y para contribuir a obtener unos buenos hábitos para la salud. Si es verdad que ahora hay videojuegos que los hacen pararse del sillón y realizar ciertos movimientos, pero esto no puede reemplazar los múltiples beneficios de correr libres detrás de una pelota a lo ancho y largo del parque.
  • La vista se cansaal estar centrada continuamente en mirar tan de cerca. Pero esta es solo una de las varias desventajas de pasar tanto tiempo frente a una pantalla. Lo habitual es que el ojo vaya alternando la visión de cerca y lejos (lo mismo sucede si pasamos leyendo mucho tiempo y tampoco vamos a demonizar los libros…), además que aún se investiga si los cambios de color y brillo que suceden en la pantalla podrían afectar a la larga la visión.
  • Desarrollan menos la imaginación ya que terminan pasando horas frente a un mismo juego en el que solo intervienen de forma pasiva.
  • Se pierden de experiencias reales. Es mucho mejor salir a marcar tu propio gol que hacerlo a través de un juego, es más divertido salir a explorar el parque con tus amigos que pasar los niveles de un juego de exploradores. Hay que invitar al niño a salir de casa y experimentar las cosas por si mismos.

La tecnología también tiene sus ventajas

Aunque decimos que estamos defendiendo que haya un equilibro entre el juego digital y el convencional, es verdad que hasta ahora parece que estamos renegando de la tecnología, por eso queremos hablarte de la forma en la que se puede aprovechar para que no la conviertas en la villana de los juegos de tus hijos.

La tecnología también ofrece cientos de ventajas que hay que aprovecharse, siempre en la medida correcta; y es que hay algunas experiencias que no se pueden vivir a través de los juegos tradicionales y que los videojuegos brindan, además de que hay cientos que están diseñados para desarrollar habilidades específicas, que son educativas y que hasta pueden ayudar a tratar algunas discapacidades o problemas de aprendizaje….

Lo importante es enseñarle a tu hijo la forma correcta de utilizar estos juegos y en la medida correcta, de forma que construya una rutina de juegos muy completa y en la que las opciones convencionales y las tecnologías se apoyen unas con otras. Por ejemplo, siguiendo las reglas a continuación:

  1. Se debe de poner un horario de uso máximo.
  2. Debemos de evitar que los niños jueguen solos, para intentar «socializar un poco» con la familia y amigos.
  3. Variar las temáticas de los juegos.