Uno de los sectores donde mayor riesgo existe es la construcción. Con uno de los mayores índices de incidencia en accidentes de trabajo dentro del territorio nacional. Se trata de un sector que mueve empresas de toda categoría, desde las grandes multinacionales hasta las pequeñas y medianas empresas o los autónomos. De ahí que exista un mayor interés, es que todas las partes actoras e involucradas conozcan los riesgos inherentes al desarrollo de la actividad y las medidas preventivas a tomar en las diferentes obras de construcción.
No hay que perder de vista el tipo de obra que se realiza, si es de mayor o menor envergadura, si cuenta o no con un proyecto, etc. En algunas de ellas, la reglamentación al respecto, así como la exigencia de documentación, resulta más clara. Aunque siempre existen los mismos riesgos laborales y la misma manera de evitarlos.
En lo relativo a la legislación vigente aplicable en lo concerniente a la Prevención de Riesgos Laborales, podemos citar la Ley 31/19995 de Prevención de Riesgos Laborales, el Real Decreto 1627/1997 sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción, la Ley 32/2006 reguladora de la subcontratación en el Sector de la Construcción, el Real Decreto 171/2004 por el que se desarrolla la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en cuestiones de coordinación de actividades empresariales y la Resolución de 21 de septiembre de 2017, de la Dirección de Empleo, por la que se registra y publica el Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción y, la resolución del 23 de abril de 2019 de la Dirección General de Trabajo, por la que se registra y publica el acta que modifica el convenio colectivo general.
Además de existir otras entidades destinadas a facilitar y trabajar, con objeto de minimizar los accidentes en el sector. Como, por ejemplo, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), con jornadas formativas, material divulgativo y notas técnicas de prevención, fichas o guías.
Riesgos asociados al sector de la construcción
En función del tipo de obra a ejecutar, como nos explican los profesionales de la seguridad laboral de Elite Seguridad Tecnología y Seguridad, especializados en líneas de vida, es posible encontrar un tipo de riesgos laborales u otros, por lo que el entorno laboral donde se realizan es esencial. No es lo mismo edificar en medio de una gran ciudad que dentro de una empresa, una obra civil en el mar o una vivienda. No obstante, existen riesgos comunes en el sector, los cuales hay que tener en cuenta y revisar, llegado el momento de tomar las correspondientes medidas preventivas, para eliminar o minimizar los accidentes laborales.
Los riesgos asociados a la seguridad en el trabajo, dentro de una construcción, suelen deberse a caídas al mismo nivel, a consecuencia de tropiezos o resbalones, golpes y cortes, caídas a distinto nivel, cuando se desempeñan trabajos en el tejado, las cubiertas, andamios o plataformas elevadoras, zanjas, etc. La caída de objetos por un desplome, a causa de la inestabilidad de las estructuras o caídas, o el atrapamiento por o entre objetos, mientras se utilizan herramientas, equipos o el aprovisionamiento del material. Otro riesgo puede darse por pisar objetos en terrenos irregulares, el choque contra objetos móviles cuando se transportan materiales en grúas o al descargar el hormigón con la bomba. La proyección de partículas durante el uso de herramientas como la radial o las operaciones de corte y soldadura. El sepultamiento dentro o alrededor de una zanja o pilón. Atropellos o riesgo de incendio y explosión, por la combinación de combustible y comburente con la fuente de ignición. Así como los riesgos eléctricos, ya sea directamente por un cable en mal estado, mal aislamiento o un mal mantenimiento del equipo.
Por otro lado, los riesgos físicos incluyen el ruido a causa de las demoliciones, la circulación de los vehículos, la maquinaria, el calor y el frío de los ambientes exteriores y la climatología o las vibraciones producidas por el martillo neumático, las bombas o las carretillas.
En el aspecto ergonómico, existen riesgos igualmente asociados, siendo los más habituales los que se relacionan con la manipulación manual de las cargas, la adopción de posturas de trabajo forzadas o el uso de maquinaria y herramientas, además de la ejecución de tareas repetitivas.
Existen en la construcción, además, riesgos químicos, puesto que se utilizan numerosos productos químicos, cuya peligrosidad no se valora o conoce. Por lo que resulta más difícil adoptar las medidas preventivas necesarias. Es el caso de los disolventes, desencofrantes, el hormigón o las pinturas.
Sin olvidar los riesgos biológicos asociados a la construcción, elementos a los que potencialmente quedan expuestos los trabajadores, como las bacterias, los virus, insectos, plantas o aves.
Por si todos estos riesgos no fueran suficientes, existen riesgos psicosociales, los grandes olvidados, aunque cada vez son más las empresas que implementan medidas preventivas al respecto. El hecho de que se trate de largas jornadas de trabajo, con tareas de gran complejidad, con una necesidad de atención constante y la presión de los plazos de ejecución, son algunos de los factores determinantes de que se produzcan este tipo de riesgos en el sector.
En consecuencia, es fundamental establecer medidas preventivas de las cuales vamos a hablar a continuación.
Acción en la ejecución, acción en la prevención
A la hora de definir las correspondientes acciones preventivas, indispensables para eliminar o reducir los riesgos inherentes a la construcción, no se puede perder de vista el principio de la actividad preventiva, descrito en el artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, partiendo de la eliminación del riesgo y terminando por el uso de los equipos de protección individual (EPIS).
Principalmente, se deben considerar las medidas organizativas. Una buena planificación de las fases de la obra, secuenciando la entrada y la concurrencia de las empresas y los trabajadores. Elaborar un plan de seguridad y salud en las obras, partiendo de una evaluación de riesgos laborales. Celebrar reuniones de control y seguimiento durante la obra, al mismo tiempo que reuniones de coordinación de actividades empresariales, en las que analizar los riesgos y medidas de prevención de la obra y las correspondientes modificaciones. No pueden faltar las inspecciones, visitas, auditorías y observaciones de seguridad y la gestión de la documentación.
Lo que nos lleva a la necesidad de proporcionar formación e información a los trabajadores sobre el plan de seguridad y salud en la obra, el uso de la maquinaria y las herramientas y los riesgos laborales más frecuentes en la construcción.
De forma generalizada, las medidas preventivas a tomar son:
- Vallado de la obra y señalización.
- Separación de las zonas de tráfico o paso de vehículos, maquinaria y peatones.
- Locales para vestuario y servicios del personal.
- Instalaciones provisionales específicas y legalizadas.
- Orden y limpieza.
- Delimitación de las zonas de acopio, zonas de trabajo y de casetas.
- Priorizar el uso de protecciones colectivas sobre el de EPIs, como barandillas, redes de seguridad, entibaciones, líneas de vida, etc.
- Mantenimiento de las zonas de paso, equipos y maquinaria.
- Almacenamiento de productos químicos mínimo, garantizando el cumplimiento de la normativa específica.
- Limpieza y desinfección periódica de las instalaciones.
Como se puede comprobar, los riesgos laborales dentro del sector de la construcción son de lo más variado. Por esta razón, resulta indispensable contar con un departamento que se ocupe de la gestión y el cumplimiento de la seguridad en toda la obra. Aquellas obras que cuenten con proyecto deben disponer de forma obligatoria de un coordinador de seguridad y salud en la fase de ejecución. Sin embargo, en las obras menores o sin proyecto, no es obligatorio. Del mismo modo que es fundamental que una o varias figuras participen en el momento de definir, implementar y revisar las medidas preventivas, con objeto de evitar que se produzcan accidentes.
Además de poner todo lo necesario en lo relativo a la seguridad en el sector de la construcción, se debe poner énfasis en afrontar los nuevos retos en lo concerniente a la salud. El análisis de los citados aspectos psicosociales, ergonómicos e higiénicos supone un avance en la prevención de daños, hasta ahora poco considerados. Existen herramientas desarrolladas para informar y sensibilizar al sector en estos aspectos, poniendo el foco en la edad de las personas que trabajan en el sector. Por una parte, los más jóvenes se incorporan con poca experiencia, mientras que los trabajadores experimentados se encuentran cerca de su jubilación. Se trata de ambos rangos de edad, en los que existe una mayor siniestralidad, por lo que hay que poner especial atención a estos grupos.
Todavía queda mucho camino por recorrer para que el riesgo laboral del sector sea el mínimo posible. Mientras tanto, se van haciendo avances, empezando por la seguridad general del entorno laboral en el que se trabaja y terminando por la individual, donde los EPIs son indispensables.
Sin duda, el sector de la construcción es uno de los sectores en los que mayores riesgos existen para los trabajadores. Por lo que garantizar la seguridad es una de las máximas prioridades, de lo que se deriva el aumento de las empresas dedicadas a proporcionar todo lo necesario para facilitar dicha seguridad.


