La ardua tarea de confiar en un taller mecánico

18 enero, 2019
La ardua tarea de confiar en un taller mecánico

Hace relativamente poco que la empresa con la que trabajo se dispuso a adquirir una pequeña flota de vehículos para los comerciales, ya que le surgió una buena oferta. Todo era bonito hasta que se toparon con un problema en el que no habían pensado, qué pasa cuando uno de los coches tiene un problema mecánico.

Aquí la respuesta está clara, hay que llevar al perro al veterinario, pero la cuestión es que hay que confiar en un taller, ya que los talleres de fábrica pueden llegar verdaderas barbaridades a la hora de arreglar un vehículo. A veces merece la pena, ya que te aseguras de que el coche quedará reparado, pero en pequeños desperfectos o en cuestión de chapa la cosa cambia.

Muchas personas tienen un estigma abierto con los talleres de coches, ya que durante muchos años se han dedicado a cobrarnos precios altos por reparaciones que no hacían falta. Es el típico caso de llevar el coche al taller a cambiar las ruedas y salir con un problema en el bloque de transmisión que ni tú conocías. O también es el caso de encontrarte en la factura reparaciones que no habías autorizado, y al negarse a pagarlas te retienen el coche.

Si bien esto no es la tónica habitual en los últimos años debido a que la legislación de consumidores y usuarios, así como la regulación específica de los talleres de vehículos, se ha endurecido. Pero aun así podemos encontrarnos con situaciones nada cómodas que podemos evitar.

Para ello, en el artículo de hoy vamos a hablar sobre los detalles en los que debemos de fijarnos a la hora de llevar al coche al taller. De esa manera estaremos seguros al dejar el coche, y podremos irnos a casa sin estar pensando en qué sorpresa nos vamos a encontrar cuando lleguemos al taller.

Cómo saber si puedes confiar en un taller

El primer paso que debemos dar al acudir a un taller es buscar la placa distintiva que todo taller debe de tener de forma visible. En ella aparece su número de registro legal y un símbolo que indica su especialidad, ya sea carrocería (un martillo), pintura (pistola de pintar), electricidad (flecha quebrada), mecánica (llave inglesa o similar).

Es obligatorio antes de salir del taller que se nos entregue un resguardo de depósito del vehículo. Un resguardo de depósito es un documento acreditativo de la entrega del vehículo para su reparación o revisión. Este documento es clave a la hora de poder reclamar algún incidente inesperado.

Una vez que nos hemos asegurado de esto, podemos pasar y proceder a dejar el coche en poder del taller para examinarlo y saber qué es lo que tiene. En este caso lo que tenemos que tener en cuenta es que debemos de quedarnos con un presupuesto por escrito de cualquier reparación o ampliación. De esta manera podremos comparar precios en otros talleres. Y sobre todo hay que tener en cuenta que solo tu puedes autorizar la reparación del mismo conforme al presupuesto.

Los talleres mecánicos de vehículos, al igual que muchos otros negocios tienen la obligación de tener visible el precio de la mano de obra de las diferentes especialidades que disponga el mismo. De esta manera podremos saber previamente a dejar o no el coche qué es lo que vamos a tener que pagar por la mano de obra.

Otra cosa son las piezas, ya que los talleres no pueden utilizar piezas de segunda mano, salvo que no existan nuevas (porque el coche no se fabrica hace años) o que el usuario quiera abaratar costes. En todo caso, el taller debe responsabilizarse por escrito de que están en buen estado, a no ser que el propio cliente traiga las piezas.

Por último, los talleres están obligados a ofrecer una garantía de tres meses o 2.000 km recorridos. Para las piezas que no son de desgaste (como, por ejemplo, carrocería y elementos estéticos interiores), la garantía es de dos años.

Para acabar el artículo, he decir que en el caso de mi empresa nuestro problema se resolvió acudiendo a los Talleres Paiz, un taller en Granada especializado en BMW y Mini, que dispone de toda la maquinaria y tecnología necesaria para reparar los coches de estas marcas, con total seguridad de obtener un buen servicio.